la perspectiva vietnamita

Todos conocemos algo sobre la guerra de Vietnam, sea por las películas de Hollywood (algunas muy buenas, como Full Metal Jacket, de Stanley Kubrick, la mayoría de bajisima calidad) o por ser la gran derrota militar de los Estados Unidos en el siglo XX. Pero, incluso para quienes la guerra de Vietnam fue la referencia de las luchas de liberación de los pueblos del Tercer Mundo en los 60 y 70, lo que mayormente conocemos no proviene del lado vietnamita. Y, desde ese lado, la perspectiva cambia.

Por empezar, la Guerra de Vietnam no es la Guerra de Vietnam, sino la Guerra Americana, la segunda y más cruenta fase de una larga lucha por la independencia nacional.

En ese largo conflicto, los vietnamitas enfrentaron y derrotaron sucesivamente a los franceses, a los Estados Unidos y al régimen instalado por estos en Vietnam del Sur. Costó mucho sacrificio y muchas vidas: mientras los norteamericanos tuvieron unos 50.000 muertos en combate, los muertos vietnamitas, entre combatientes y población civil, se cuentan por millones.

También la infraestructura del país quedó en ruinas, durante la guerra cayeron más bombas sobre Vietnam y los países vecinos que el total de los explosivos utilizados por todos los países intervinientes en todos los frentes durante la Segunda Guerra Mundial. Los defoliantes, el "agente naranja", arrojado por los Estados Unidos para intentar despejar el camino Ho Chi Minh, la ruta clandestina por la que fluían hombres, armas y suministros para el Frente de Liberación Nacional de Vietnam del Sur (llamado comúnmente Viet Cong), todavía siguen contaminando los bosques y provocando víctimas, al igual que enorme cantidad de minas antipersonales y explosivos sin detonar, décadas después de finalizados los combates.

Para los vietnamitas, las historias de la guerra siguen siendo un motivo de orgullo nacional. En la Guerra Americana, el pueblo entero colaboró en el esfuerzo bélico, tanto en el norte como en el sur de Vietnam. En el sur, un gobierno supuestamente democrático se instaló en la zona que los franceses, a pesar de su humillante derrota en Dien Bien Phu en 1954, todavía controlaban militarmente en el momento de la firma de los acuerdos de paz de Ginebra. Estos acuerdos prevían un reagrupamiento de los combatientes y, un año después, elecciones generales que permitirían reunificar el país.

Instigados por los Estados Unidos (que calculaban que, de haber elecciones, los comunistas se impondrían con cerca del 85% de los votos), los comicios fueron suspendidos y una feroz represión intento convertir a Vietnam del Sur en un estado libre de simpatizantes de Ho Chi Minh. Como sabemos, la guerra de unificación se desató poco después, cuando el Partido Comunista de Vietnam decidió que la lucha política solo llevaba al exterminio de sus cuadros militantes y se formo el Viet Cong.

ALGUNAS REFLEXIONES

Sin meternos en los detalles de la historia, y sin considerar a este texto más que un comentario que nos surge desde este recorrido por el sudeste asiático (zona que fue una de las más conflictivas del mundo después de la Segunda Guerra Mundial), intentaremos algunas reflexiones sobre este proceso que ayuden a comprenderlo algo más.

La primera es que, a pesar de que Vietnam del Norte y del Sur eran dos Estados separados y claramente diferenciados en sus regímenes económico y político, además de las distancias culturales entre ambas regiones, la guerra de Vietnam no fue una guerra civil. En uno de los bandos, el Sur, apoyado por más de medio millón de soldados extranjeros y financiado su esfuerzo bélico por la mayor potencia mundial, el conflicto tuvo formas de guerra interna contra su propia población, además de enfrentar a las fuerzas del otro estado. En esta guerra interna, millones de sus ciudadanos fueron perseguidos, muchos torturados y otros asesinados por su propio gobierno y por las tropas que los "defendían".

Las estrategias antiguerrilleras que desarrollaron los norteamericanos en Vietnam del Sur fueron después replicadas en otros conflictos de "baja intensidad". Vietnam fue un laboratorio represivo, no solamente un campo de batalla.

Por último, cuando los Estados Unidos retiraron sus tropas, a pesar de seguir armándolas hasta los dientes, el régimen de Saigón no duró mas de dos años.

Otra observacion importante es acerca de la derrota de los Estados Unidos. Los vietnamitas insisten en que lo fundamental fue la victoria política antes que la militar. De hecho, en el campo militar los norteamericanos sufrieron derrotas pero no resultaron batidos decisivamente. Antes que eso, los Estados Unidos perdieron al no poder ganar. En 1963, un informe de la CIA al gobierno norteamericano planteó ya la opción del retiro de todos los asesores militares. La única alternativa para evitar la derrota de Vietnam del Sur, proponían, era la intervención directa. Como es sabido, optaron por esta segunda opción. Pero ya para cuando, en 1968, el Viet Cong lanzó la famosa ofensiva del Tet, los costos de la guerra eran tan altos en términos humanos, políticos y económicos que la estrategia norteamericana se convirtió básicamente en la búsqueda de como no irse derrotados de Vietnam.

La ofensiva del Tet, por su parte, procuró la derrota militar de los norteamericanos y los sudvietnamitas. Si bien este objetivo no se consiguió, quedó claro para muchos estadounidenses, y no solamente los jóvenes pacifistas, sino también para muchos militares de alta graduación, que los costos de mantener la presencia efectiva en Vietnam eran demasiado altos.

Un último intento de forzar negociaciones en mejores condiciones fue la ofensiva aérea de diciembre de 1972 contra Vietnam del Norte, especialmente Hanoi. Sin embargo, los vietnamitas consiguieron derribar un tercio de la flota de bombarderos estrategicos B-52, un hecho inédito para la fuerza aérea norteamericana, en lo que llamaron el Dien Bien Phu del aire. Ese fue el ultimo esfuerzo de los Estados Unidos para salir del atolladero y evitar al mismo tiempo la caída de Vietnam del Sur. Los Estados Unidos podían no perder las batallas, pero irremisiblemente perdían la guerra. Para ellos, no ganar era perder. Y uno de los factores principales para que esto fuera así fue la crisis política que la guerra provocaba en su propio frente interno, a la vez que la resistencia popular vietnamita, que volvía locos a los soldados (como se ve en las películas) que no sabían cual era el enemigo ni donde estaba (y estaba en todos lados).

la guerra en laos y camboya

El otro punto importante y que generalmente se soslaya es que el conflicto no se circunscribió solamente a Vietnam, sino que se extendió a todo la antigua Indochina francesa, es decir a Laos y a Camboya. La colonización francesa había dividido su dominio en una colonia directa (Cochinchina, la zona sur de Vietnam, con capital en Saigón), y cuatro protectorados, donde dejaban gobernar nominalmente a las dinastías y mandarines locales: Annam (el centro de Vietnam), Tonkin (el norte), Laos y Camboya. Cuando el Partido Comunista de Indochina se funda en 1930, su área de acción era toda la región. Pero ya durante el punto más álgido de la lucha contra los francesas, el Partido se divide en tres, fundándose los de los otros dos países, aunque aun bajo la guía de los vietnamitas. En cada de estos lugares se formaron guerrillas que, bajo la dirección estrategica del Vietminh, hostigaron a los franceses. Pero los acuerdos de Ginebra separaron a ambos territorios, reconociendo su independencia y otorgándole el gobierno a monarcas locales.

Durante la segunda fase de la guerra, con la intervención de los EE.UU., los vietnamitas, con la ayuda de los partidos de los otros dos países, establecen el camino Ho Chi Minh a lo largo de la frontera laosiana y camboyana, serpenteando entre ambos lados. La aviación norteamericana comenzó entonces la devastadora "guerra secreta", arrojando dos millones y medio de toneladas de bombas sobre Laos y medio millón sobre Camboya. Los combates pronto se extendieron a los dos países. En Laos se forma el Pathet Lao y, en Camboya, el Partido Comunista adquirió el sobrenombre de Khmer Rouge. Las milicias de ambos fueron sostenidas por los vietnamitas, pero después de los acuerdos de 1973, cuando los Estados Unidos se retiraron, los camboyanos siguieron la guerra tratando de tomar el poder antes que los vietnamitas ocuparan Saigón, pues su dirección, posteriormente genocida de su propio pueblo, quería mostrar así su independencia de Vietnam. En los primeros meses de 1975 caen, sucesivamente, las tres capitales: Saigón (de Vietnam del Sur), Phnom Penh (de Camboya) y Vientiane (de Laos).

En el caso de Camboya, esto no significó, por desgracia, el final. El régimen del Khmer Rouge entró pronto en una vorágine asesina en un intento inexplicable de llevar adelante un socialismo agrario extremo, llevando a la muerte a casi dos millones de personas, entre militares del ejército pronorteamericano derrotado, opositores políticos, vietnamitas, gente juzgada como no suficientemente apta para la revolución propuesta por el sombrío líder Pol Pot y hasta los propios cuadros del KR que caían en desgracia con la organización orwelliana del Hermano Número Uno, como era conocido en la jerga partidaria Saloth Sar (el nombre real de Pol Pot). La población de la capital (y la urbana en general) fue forzada a abandonar la ciudad en una evacuación masiva que, de no haber sido tan terrible, sería digna de una buena novela de ciencia ficción: las tropas del Khmer Rouge anunciaron que los norteamericanos iban a bombardear Phnom Penh y pidieron que la gente abandonara rápidamente sus hogares. Lo que siguió fue trágico: no se permitió que quedaran ni siquiera los enfermos de los hospitales y miles de personas murieron en el día y muchos más en los siguientes, forzados a caminar hacia lugares que sólo los nuevos dueños del país sabían.

Pol Pot condujo el régimen hacia un enfrentamiento con los vietnamitas, tan inexplicable como el resto de sus demenciales medidas de gobierno. En enero de 1979, después de casi cuatro años de terror, el ejercito de Vietnam, junto con la oposición armada a los KR, en una acción humanitaria que pocos han reconocido como una de las mayores del siglo XX, entraron a Camboya y desalojaron del poder a Pol Pot y los Khmer Rouges. Al entrar a Phnom Penh empezaron a surgir las evidencias de la masacre, en una escena que recuerda a la entrada de aliados y soviéticos a los campos de exterminio nazis al final de la Segunda Guerra Mundial.

la guerra sin los estados unidos

Para Vietnam y Camboya, entonces, la guerra no terminó en abril de 1975 con la caída de Saigón. La expulsión de Pol Pot de Camboya le costó a los vietnamitas muchas vidas y recursos económicos, en un momento en que estaban en plena recuperación de la ruinosa guerra de tres décadas de duración, y, lo que es peor, un conflicto con China, uno de los pocos apoyos con que contaban los KR. Los chinos invadieron el norte de Vietnam y otra guerra se desató, esta vez entre antiguos aliados. China entró a "dar una lección a Vietnam" pero, después de algunos días de combates, debió retirarse con miles de muertos a cuestas. Una vez más, los vietnamitas demostraron ser imbatibles. Sin embargo, uno de los objetivos chinos fue logrado, ya que la invasión significó un alivio para los restos del ejército del Khmer Rouge, que pudo reagruparse en las remotas selvas fronterizas con Tailandia y proseguir desde allí, con apoyo chino, tailandés e, indirectamente, de los Estados Unidos, con una costosa guerra de guerrillas que continuó hasta 1998, en que su milicia se disolvió con la muerte de Pol Pot.

Uno de los aspectos mas inverosímiles de esta última etapa de conflictos en la región, en la que Vietnam permaneció combatiendo en Camboya hasta 1989, fue que el nuevo gobierno camboyano, caracterizado como "pro-vietnamita", no fue reconocido internacionalmente hasta los acuerdos con las Naciones Unidas en 1993. Los Khmer Rouge, famosos ya por el genocidio cometido, siguieron teniendo su asiento en la ONU como gobierno legal de Camboya (Kampuchea Democrática para ellos) y la declaración de condena a Vietnam por su "ocupación" era una votación de rutina.

La guerra de Vietnam fue, entonces, mucho más que la guerra que los Estados Unidos perdieron y que traumatiazó a cientos de miles de veteranos de guerra. Fue uno de los conflictos más sangrientos y prolongados de la historia, en que tres países fueron devastados y donde la guerra fue moneda corriente entre 1945 y 1998, aunque para casi todo el mundo la guerra terminó en 1975 con la caída de Saigón. Para todos estos pueblos, fue el sufrimiento máximo que debieron pasar para convertirse en naciones.
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